//El poder de las decisiones

El poder de las decisiones

Hoy queremos compartir con vosotros el poder de las decisiones. La importancia de hacernos responsables de nuestras propias decisiones y descubrir la coherencia y libertad que hay en nosotros cuando somos conscientes de nuestra vida.

Tomar decisiones para ver

Son las 10:07 h de una mañana del mes de Julio. En este preciso instante estoy decidiendo escribir este post sobre las decisiones.

Al igual que un tiempo atrás decidí estudiar una carrera y más adelante trabajar en un lugar que no me gustaba.

Al fin y al cabo, he decidido todo lo que he vivido en mi vida y también lo que me sucede actualmente. Porque el trabajo, las personas de las que nos rodeamos, las situaciones que vivimos… no son otra cosa que nosotros mismos. ¿Quién lo ve si no? ¿Quién lo experimenta?

el poder de las decisiones

Si yo, a través de mi cuerpo, de mis sentidos, no experimentara la pared verde claro que tengo delante, ésta para mí no existiría. Pero tampoco dejaría de existir. No existiría su textura, su color, su tamaño, el sonido que produce al tocarla… No existiría para mí, la experiencia de pared. Aunque tampoco dejaría de existir, pues no puedo asegurar que no exista. Sería una probabilidad dentro del infinito campo de probabilidades.

Pero para tener la experiencia de pared, tengo que decidir dentro de esa infinidad de probabilidades. Debo decidir que la pared exista, entonces la veré. Entonces yo seré esa experiencia de pared.

De este modo, nosotros somos los únicos responsables de nuestra vida. De los pasos que damos, de las decisiones que tomamos, de la vida que decidimos vivir. Y por lo tanto, los únicos responsables de transformarla.

Decidir y descubrir la libertad

Constantemente estamos decidiendo. Algunas de estas decisiones son conscientes como por ejemplo: decidir dejar un trabajo. Otras son inconscientes y nos puede resultar más difícil identificarlas, como podría ser: dar la responsabilidad a nuestra pareja de tener un mal día.

Tanto las decisiones conscientes como las inconscientes (si las hacemos conscientes), nos sirven para liberarnos. En cada decisión tenemos la  oportunidad de darnos cuenta de qué es lo que realmente queremos hacer. Descubrir qué es lo que va con nosotros y pasar a tomar decisiones coherentes.

Pero todo esto supone un cambio. Un cambio que nos suele dar miedo, hasta que vemos lo bonito y saludable que es cambiar.

Si recordamos, sentimos miedo la primera vez que decidimos nadar sin la ayuda de los manguitos. O cuando le quitamos los ruedines a nuestra bicicleta y decidimos ir calle abajo.  Sentimos miedo también segundos antes de dar nuestro primer beso y antes de empezar nuestro primer día de trabajo. Pero además, podemos darnos cuenta de que cada vez que hemos sentido miedo y nos hemos lanzado al agua acompañados de él, es decir, sin negarlo o bloquearlo, nos ha recibido un sorprendente chapuzón y nos hemos abierto a una nueva experiencia. Nos hemos abierto a la sensación de libertad.

Antes de este liberador chapuzón, puede que nos sintamos perdidos, que no sepamos por dónde empezar ni cómo va a ser la sensación de nadar por nosotros mismos. Pero el hecho de dar ese salto que nace de nuestro interior, permitiendo que el miedo nos acompañe, es lo que nos lleva hacia nuestro auténtico SER.

¿Estás dispuesto a liberarte de tus manguitos?

Este paso es imprescindible para nadar. Ningún método funciona si no estás dispuesto a pasar a la acción, a descubrir y a descubrirte.

Qué paséis (porque así lo decidáis) un feliz día 🙂

Fuente: SER-Fit

By |2018-11-04T20:55:52+00:00noviembre 4th, 2018|Blog|0 Comments

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Mi vocación es acompañarte a vivir una vida plena.

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